Stablecoins: el momento es antes de que arranque el mercado

Durante años se habló de las criptomonedas como una apuesta. Las stablecoins han cambiado la conversación: son dinero digital con valor estable, pensado para pagar, cobrar y liquidar operaciones en segundos y a cualquier hora. Menos épica y mucha más utilidad.

Los datos acompañan. En mayo de 2026 el volumen de stablecoins en circulación superó los 320.000 millones de dólares. Estados Unidos ya tiene una ley específica, la GENIUS Act, y en Europa el reglamento MiCA es plenamente exigible desde julio. Cuando el regulador pone normas, los bancos entran: varias entidades, también europeas, han lanzado ya su propia moneda estable.

Esto importa porque las stablecoins son los raíles. Sobre ellos se está construyendo lo que de verdad cambiará el sistema financiero: el mercado de utilidad, el de las monedas y redes que sirven para algo concreto, como mover pagos entre países, liquidar activos o automatizar contratos. No se valorarán por lo que prometen, sino por lo que se usan.

Ese mercado todavía no ha arrancado del todo, y ahí está la oportunidad. Cuando la infraestructura esté en marcha y el uso sea masivo, las posiciones ya estarán tomadas. Quien quiera estar dentro tendrá que pagar el precio de llegar tarde.

Mi opinión es clara: este es el momento de subirse al carro. De entender qué monedas tienen un uso real detrás, de distinguirlas del ruido y de tener una posición antes de que el mercado de utilidad despegue. No hace falta apostarlo todo; hace falta no quedarse mirando.

Las grandes transformaciones financieras rara vez avisan dos veces. Esta lleva tiempo avisando.

Alberto Mendoza

Este artículo recoge una opinión personal y no constituye una recomendación de inversión. Los criptoactivos conllevan riesgo, incluida la pérdida del capital invertido.

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